Tomé Chico nos invita a registrar sus huellas, las geográficas en interminables caminatas, que despiertan nuevos recorridos, y las humanas que nos permiten conocer mucho más a su gente.
Todo comenzó en un paradero muy especial. Paradero que se convierte en camarín en invierno, dando el poco refugio y resguardo a sus habitantes, que el territorio no les ofrece.
Sebastían lo recorre, y pisa la huella de aquellos que lo hacen a diario, rutinariamente, sin consuelo de que algo cambie. Si bien, Tomé Chico cambia, se altera, se revela en diferentes formatos, para rebelarse desde en una voz apagada.
El ciclo que no termina, ese que se coordina con la luna, con su agüita, ese que independiente de cuanta agua corra, se regresa al origen.
Nos queda poco por estar, y mucho por descubrir. Tal vez otras estadas, u otros “afuerinos” lleguen a partir de esta primera residencia a contarles más. Ahora, si eso no ocurre, deberemos volver a seguir levantando piedras para descubrir historias.
Créditos fotografías: Valentina Martínez
DIA 6
Residencia Tomé Chico (36°25’41.62″S 72°36’11.36″W)
Del Jueves 19 al Jueves 26 de Febrero de 2026.
“La Memoria del Üthán”
Encuentro de Fotografía e Identitario Doméstico del Valle del Itata
Proyecto financiado por el Fondo del Patrimonio Cultural 2025.
Ciclo de Talleres Modulares
“Cielos de Üthan / Retratos Iluminados”
Sebastián Pinto – Taller Carta Editorial – Quilpué – Región de Valparaíso











